| Nuevos
pasos en la marcha
Tras 20 años, las cosas para Álvaro
España, vocalista de Fiskales Ad Hok, no
son muy distintas a cómo se ha dado la
constante en una carrera meteórica de banda
punk rock. Forjar una banda punk en un país
donde el discurso se hace necesario a pesar de
las apariencias que ha mostrado el poder en estas
dos décadas. Con canciones que fueron arma
de combate a una dictadura, y que hoy visten de
rebelión el sistema impuesto por una democracia
en constante “transición”,
el sentido de que exista una banda así
concuerda con la sentencia; ‘cambian los
payasos pero el circo sigue’. Elocuente,
el legado se mantiene vigente con dos décadas
que pasan como quince minutos, la urgencia es
real y las letras aún apuntan a lo que
aún no se corrige, hacia la protesta desde
la calle. Con “Lindo Momento frente al Caos”,
la banda contestataria más importante de
la música actual irrumpe con canciones
potentes y discurso actualizado. Tal como dicen
sus temas, ‘algo oscuro sucedió en
el proceso’ y nuevamente estamos en presencia
de un disco completo, que resume las ganas de
explotar en un país donde hace falta más
punk rock.
¿Cómo fue lanzar un disco
en Víctor Jara, a lo grande?
Primero hicimos un pre-lanzamiento
en la SCD, ya lleva un mes en la calle con críticas
súper buenas, la gente se acerca y nos
dice que le gusta. Salió bien caro, fue
poca gente, raspamos la deuda. La tocata estuvo
muy entretenida, las bandas sonaron la raja, pero
claramente se hubiera completado con más
público.
No se repitió lo de la tocata de
los 20 años…
Ahí se reventó, quedó
la patá, Fue mucho mejor. Siempre están
tocando bandas, hay gente que consume rock, que
fue lo que enganchamos pa’ hacer esta tocata.
No cacho como es más un circuito más
metalero, pero en el rock hay un movimiento real.
Como trabajo en La Batuta, he podido ver bandas
en vivo, aunque me gusta lo mínimo, la
música hoy día apesta. Con suerte
salvo a Divino Bastardo, Matadero, Lilits, Jiminelson.
¿Y cómo se
hace ir a comunas, alejarse de lo central y tocar
a otra gente.
Tratamos de ir siempre a cosas más comunitarias,
cooperar con la gente. Son tocatas más
populares que nos gustan porque la onda que se
forma es la raja, es muy motivador, uno va por
la onda, va gratis y lo reciben como en casa.
¿Y la seguridad como anda? Un clásico
de sus tocatas es el caos que se forma afuera…
Es súper complicado con locales chicos,
hay que andar evitando que quede la cagá,
calcular los públicos, evitar el caos.
No queremos exponer al público con los
pacos, tenemos siempre una mala onda con ellos,
tienen una predisposición a actuar violentamente.
Durante la tocata de los 20 años le dieron
un balinazo a nuestro manager, actuaron en mala
onda, como siempre.
LINDOS MOMENTOS
Grabar este disco, luego del desaire en que se
transformó Calavera (2001), viene a ser
una suerte de revancha, de conquistar lo perdido
y seguir en lo alto. A diferencia de todo, esta
vez vemos una calidad de sonido notable, dos guitarras
sobre escena, poder y actitud para permanecer
un tiempo arriba. La placa viene a cerrar un ciclo
de convicciones y demostraciones de que las cosas
pueden lograrse, el sello que surge en respuesta
a la manipulación discográfica,
CFA (Corporación Fonográfica Autónoma),
cumplió 10 años con un catálogo
de bandas que se ubican entre lo granado del rock
nacional. Por otra parte, la banda cumple 20 años
de actitud, un documental que viene a refrescar
los inicios, en fin. Tanto motivo para coronar
con un disco una presencia notable de consecuencia
y convicción.
¿Cómo resultó grabar
un disco como ¿Lindo Momento…”?
Nuestra lírica siempre es una visión
de grupo, bastante personal. Nosotros nunca damos
lecciones de política ni intentamos abanderar
lo que tratamos, porque tampoco hacemos caso a
ningún discurso que exista, no compramos.
Acá son visiones personales frente a lo
que nos pasa en relación con las relaciones
humanas, en cómo el caos ha afectado nuestras
vidas. Grabamos con mucho tiempo, re-grabamos,
al grupo le gustaron las letras entonces nos embalamos
y quedó la raja.
Una contradicción directa a lo
que fue Calavera en su momento…
Fue todo lo contrario a ese disco. Calavera salio
mientras estábamos recién armando
nuestro estudio, no sabíamos ocupar lo
que teníamos, se fue el Víbora y
entró el Guarda, entonces fue un disco
complicado, nunca más lo pescamos, nunca
más lo escuchamos. Hemos tocado pocos temas,
quedamos disconformes. Después grabamos
pa Antología y nada más, hasta ahora.
¿Cuáles fueron las medidas que tomaron
frente a esa experiencia?
Nosotros nos pusimos como exigencia principal
tomarnos el tiempo necesario para grabar y que
saliera bueno, y así fue. Nos demoramos
un poco, pero quedamos contentos con todo. Lo
grabó Panzón (Pablo Navarrete, Hielo
Negro), entonces quedó con un sonido rockero.
Con ellos nos llevamos re bien y después
pudimos llevárselo a Gonzalo González,
él ha masterizado varios discos de otra
onda, el hace que los discos queden radiales,
más taquilla. Entonces pensamos que nuestro
disco fuera en todas direcciones, él nos
hizo el trabajo, nos conectamos muy bien, llegamos
a un acuerdo piola y hizo toda una mezcla y quedó
como está ahora.
¿Y cuando empezaste a ver el resultado?
Llevé la copia a las radios y quedaron
súper conformes, todo el mundo quedó
pegado con el sonido que es mucho más agradable,
hacemos sonar la letra más fuerte y logramos
que los equipos también queden fuerte,
un sonido filete.
¿Con qué discos sentías
ese mismo apego, ese orgullo?
El Fiesta! es mi disco, a todo el mundo le gusta
Traga, pero a mi me gusta mucho más el
Fiesta!
¿Son los dos discos íconos
de la banda, el punk y el rock
Eso creo, tiene muchos temas que son parte del
legado de la banda.
¿Cómo salió la lírica
para este disco, como fue el proceso de volver
a componer.?
Fue difícil, fue sufrir. Estuve en una
crisis como de año y medio en que la banda
ya me apuraba por los temas, tenía temas
que no me gustaban, me angustié montones.
Después tuve algunos destellos que me dieron
para escribir el disco mucho más rápido,
lo que derivó en cómo quedó
el producto. Esta ‘policía secreta’
que es un tema súper antiguo, de los primeros,
también hay otros que salieron para la
Antología (Ángel).
¿Y qué es tiene este disco
que sea nuevo en la banda?
Hay de todo, hay coros súper cómodos,
hay temas re punketas, hay temas que salieron
al final. Hay de todo. Aparte que grabamos con
dos guitarras, eso le dio otro tono musical, le
da más variedad, hay arreglos más
dedicados. Hay algunos temas más lentos,
de esos pa darse puñaladas con ajo.
FISKALES HOY
Con la trayectoria que ha marcado a Fiskales,
desenvolverse hoy entre la escena autogestionada
no es algo regalado ni parecido. Forjar tocatas
y difusión viene a ser una travesía
tan complicada como compleja, donde la cautela
viene a marcar los caminos que recorre la banda.
Hoy, ‘Lindo Momento…’ sale a
las calles bajo la etiqueta de Oveja Negra, un
sello independiente surgido de la SCD para promover
la difusión de propuestas nacionales con
mayor peso, un intento por ubicar esta música
como referente dentro de la oferta musical inclinada
hacia los productos comerciales. Nuevamente, la
banda debe dar la batalla y vencer.
¿Cómo llegaron a Oveja Negra?
La opción fue súper importante,
porque a pesar de tener la CFA a nosotros nos
cuesta mantener gente trabajando. Y hubo otras
ofertas pero no estábamos muy preocupados
de tranzar, fue más bien que llegó
la gente de Oveja Negra con una propuesta que
nos parece justa y la aceptamos, la tomamos porque
tenía ventajas que nosotros podemos decir
que nos tiene conformes. Respetan toda nuestra
independencia como artistas y participan como
anexos al proceso de un disco que pertenece a
la banda.
¿Y cómo ha sido la relación
con las radios, con la difusión?
En general los periodistas escuchan la banda y
le tiran mucha buena onda. Hay periodistas fachos
que se prestan ropa con nosotros, cuando nunca
los hemos visto en ninguna parte. Hay algunos
periodistas que de verdad nos escuchan, tengo
varios amigos y claro, permite que nos toquen
en la radio y todo eso, demás que ayuda.
Ahora son portada de Rolling Stone...
Claro, me siento como Kurt Cobain (bromea). Ahora
soy como Sergio Lagos (risas). Encuentro que esté
piola, ojala que no nos funen. No somos unos apitutados,
entonces nos sirve harto, cualquier promoción
nos sirve y salir en una portada de Rolling Stone
igual es piola, la banda siempre ha estado abierta
a cualquier promoción.
¿Y si viene el Mercurio?
También, no importa. Si al final todos
son la misma mierda, tan mierda como el Mercurio.
Nosotros no tenemos plata pa promocionar, no estamos
ni ahí con los pititos, pero necesitamos
que se haga una difusión que haga nuestro
trabajo más popular.
¿Y como juegan con eso, como se
toma?
Por ejemplo con el atado que tuvimos en el Vive
Latino vinieron los medios a preguntar que pasó
y pensamos en cómo lo iban a tomar. Y quedamos
como héroes, yo pensaba que nos iban a
echar la culpa y no fue así, se tomó
como la desubicación que fue de parte de
la organización, y nos apoyaron y fue re
piola.
¿Que te pasó?
Pucha, no me pasaron weás muy bacanes,
sino algo más de barrio, ahora me saluda
la señora de la esquina, en la carnicería
me dan la yapa (risas), fue algo más casual,
más de barrio, me da risa nomás,
es lo que me gusta. Como te relacionas con la
gente en la calle podemos pasar por distintos
lados donde hay gente que nos reconoce pero lo
piola es como reacciona la gente de verdad. Que
te griten en la construcción, cosas así
te dan una seguridad, una convicción.
¿En 20 años, nunca has pensado
en que se acaba la banda?
Hubo un año en que paramos y desde siempre
esta esa idea. En los 20 años siempre he
visto que esto se puede acabar súper rápido,
nunca aseguraría la existencia de la banda
de un año para otro, pero tocar es una
energía a la que nos acostumbramos y por
ello seguimos aquí, pero no podría
asegurar que hay para mañana.
¿Qué cambia en una banda
luego de todo ese tiempo?
La idea es renovarse, crecer. Aparte que nosotros
nacimos en esta banda y siempre vamos creciendo,
madurando, entonces uno empieza a poner exigencias
para asegurar que salgan las cosas bien. Tratar
de darle más poesía a los textos,
metaforizar la realidad, un poco a favor de que
nuestra popularidad sea coherente con nuestra
postura, desde luego la denuncia está,
y eso lo haremos siempre, pero hay que actualizar
el discurso, mejorar y dar de frente, siempre.
Texto y Entrevista/
Kaco San Cristobal
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