| ¿Qué podría esperar uno de un nuevo disco de pánico?, ¿Hay expectativas seguras con Pánico? Si y no, Pánico es por lo bajo, una banda que no tiene nada que probar (o que perder, que es muy parecido) en realidad si cualquiera lee las claves de la discografía de los santiaguinos se daría cuenta que las diferencias entre sus discos siempre han sido amplias, luego, si uno acude a la lógica lo nuevo debería sonar, a lo menos, distinto a lo que fue su encomiado "Subliminal Kill" (2006), ¿es esto verdad? parcialmente, este EP adelanto (de un disco que verá la luz en septiembre) es básicamente la presentación en sociedad de una canción (mas dos remezclas) llamada Guadalupe, sí, como la virgencita. Una escucha inocente emparentaría de inmediato la songa en cuestión con cualquiera de las 10 del disco anterior (haciendo pensar al auditor que se encuentra ante la primera secuencia continuista en la carrera de pánico, algo así como el Evil Heat para Primal Scream). No obstante, a partir de la repetición en las escuchas es posible apreciar notables diferencias, en primer lugar hay un giro que busca (a juicio de quien escribe) situar de manera más protagónica a la percusión y las máquinas, pero no de la forma en que sonaba en Telepathic Sonora (2001), acá hay armonía entre máquinas, articulación de frases en español (que hacen sonreir a cualquiera) y baterías sincopadas, todo bajo un velo rock-dance-punk atonal. Luego, las letras que antes narraron historias de falsas películas B, ahora son el relleno de un molde de una masa sonora donde cabe de todo. En ese sentido suenan nuevos, frescos con nosecuantos años de carrera, ¿demasiada confusión? para decirlo de otra forma, si antes los compararon con The Rapture, seguramente ahora lo harán con LCD Soundsystem. Sobre las dos remezclas que completan este EP, la primera en tono dub (Dub Mix), resulta similar a la original, un buen relleno si se piensa en la forma en que luce el fondo instrumental. La segunda claramente más nocturna (An Optimo espacio mix), luce derechamente dance, acá no hay punk ni rock, es un cuadro de Kraftwerk en el amazonas con Eddie Pistolas gritando a los cuatro vientos "Soy el hijo del mono / I'm the son of the monkey", ¿sorpresa? sí, pero no tanto, Pánico nunca tuvo límites, todos lo saben. En resumen, este EP puede gustar o no, apenas es una muestra de lo que la crítica y el público oyerá en el segundo semestre, pero hay algo claro, Pánico suena como los que están en las grandes ligas y eso a juicio de este colaborador, no es cualquier cosa.
Texto/Felipe Saldaño |